España se posiciona como uno de los máximos exportadores de porcino a nivel mundial, alcanzando un total de 2,5 millones de toneladas exportadas entre enero y noviembre de 2025, que generaron unos ingresos cercanos a 8.000 millones de euros. Catalunya, como principal motor del sector, juega un papel crucial en este éxito, contribuyendo con más de la mitad de las exportaciones.
El sector porcino español es reconocido por su competitividad y altos estándares sanitarios, características que se desarrollaron tras la crisis de la peste porcina africana en los años ochenta. Sin embargo, un nuevo brote de esta enfermedad ha puesto en riesgo las operaciones internacionales, llevando a países como Japón, México y Taiwán a cerrar sus fronteras al porcino español.
Para contrarrestar este impacto, los ministerios de Agricultura y Economía han implementado medidas para abrir nuevos mercados y diversificar destinos comerciales. Se están priorizando mercados como Australia, Tailandia y Perú, así como avanzando en África Occidental con Ghana y Costa de Marfil. Esta estrategia busca aumentar la presencia en productos de mayor valor añadido y minimizar la dependencia del mercado chino.