Las bolsas europeas se preparan para abrir al alza, con un incremento esperado del 1% en los futuros, impulsadas por el optimismo generado por declaraciones de Trump y datos económicos positivos provenientes de China.
El descenso del precio del petróleo Brent, que ha caído un 5%, también influye en el ánimo del mercado. Este movimiento se produce en un contexto de creciente confianza de los inversores, lo que podría llevar a un rebote significativo en las principales plazas bursátiles del continente.