El precio del aceite de oliva virgen extra ha alcanzado casi los 3 euros por kilo en origen, lo que representa su nivel más bajo en los últimos cinco años. Este descenso significativo ha llevado a las cooperativas del sector a solicitar al Gobierno que active un mecanismo de intervención que permita retirar hasta 320.000 toneladas de aceite del mercado, con el objetivo de frenar la caída de precios. Desde 2021, los costes de producción han aumentado en un 57%, lo que ha dejado a muchos olivareros al borde de la rentabilidad.
Las operaciones de compra y venta se han ralentizado considerablemente ante la inminente nueva cosecha, que se estima en 1,6 millones de toneladas. Este volumen de producción será determinante para el mercado, y las cooperativas están a la espera de que se confirmen tanto el aforo como las lluvias previstas para octubre antes de que se tomen decisiones sobre la intervención en noviembre.
Las cooperativas, que representan más de dos tercios de la producción de aceite de oliva en España, han expresado su preocupación por la situación actual. Argumentan que la espera para implementar medidas está presionando aún más los precios a la baja y forzando a muchos socios a aceptar precios reducidos que afectan el inicio de la campaña. Actualmente, el ajuste en los precios se está produciendo en origen y en las existencias de los envasadores, lo que significa que el impacto en el precio al consumidor será gradual.
A pesar de la disminución de precios, el sector se enfrenta a un desafío significativo debido a la acumulación de existencias. Aunque la retirada temporal de aceite podría ayudar a estabilizar el mercado y permitir una reorganización de las ventas, no garantiza un aumento en los precios si las reservas continúan siendo altas. Los compradores, al anticipar precios aún más bajos, han decidido pausar sus adquisiciones.
Este contexto de precios bajos y altos costes de producción está generando inquietud entre los olivareros, quienes sienten la presión de una rentabilidad comprometida. La situación es crítica, y las cooperativas instan a tomar medidas rápidas para evitar un daño mayor en la economía del sector.
Contexto: En los últimos años, el sector del aceite de oliva en España ha experimentado fluctuaciones significativas en los precios debido a diversos factores, incluyendo el aumento de los costes de producción y la oferta. El aceite de oliva es un producto clave en la economía española, con España siendo uno de los principales productores a nivel mundial. La situación actual podría afectar no solo a los productores, sino también a los consumidores, dado que el aceite de oliva es un alimento básico en la dieta mediterránea.