La interconexión entre sistemas digitales y operativos en las empresas ha aumentado la vulnerabilidad ante ciberataques, lo que puede llevar a paradas en la producción. Esto quedó evidenciado en varios incidentes recientes en Europa, donde las infraestructuras digitales fueron blanco de ataques que impactaron gravemente en la operativa de diferentes empresas. En particular, Hero España experimentó un ciberataque externo el 30 de junio de 2025, lo que provocó que la compañía llevara a cabo un apagado controlado de sus sistemas para evitar una mayor propagación de los daños.
El ataque afectó a su planta ubicada en Alcantarilla, Murcia, limitando temporalmente su actividad productiva y logística. Ante la situación, Hero España activó planes de contingencia para mitigar el impacto en sus clientes y colaboradores. Este evento resalta cómo una intrusión en los sistemas informáticos puede tener repercusiones significativas en la producción y distribución de productos.
Por otro lado, el 2 de septiembre de 2025, Jaguar Land Rover enfrentó un incidente mucho más grave. Tras detectar un ciberataque que afectó severamente sus actividades, la fabricante decidió apagar de manera preventiva todos sus sistemas globales. Este cierre se tradujo en una detención de la producción que duró cinco semanas, y la compañía no reanudó su producción normal hasta mediados de noviembre. Como resultado del ataque, Jaguar Land Rover reconoció que incurrió en costes de 196 millones de libras relacionadas con el ciberincidente.
Para hacer frente a la crisis, la empresa aceleró la implementación de un mecanismo de financiación de 500 millones de libras destinado a asegurar la liquidez de sus proveedores. Además, el Gobierno británico intervino, ofreciendo una garantía para movilizar hasta 1.500 millones de libras con el objetivo de mantener la cadena de suministro de Jaguar Land Rover. Estos acontecimientos subrayan la importancia de la ciberseguridad en el sector industrial y la necesidad de contar con medidas adecuadas para proteger las operaciones empresariales.
Finalmente, el 24 de marzo de 2026, el Puerto de Vigo detectó un intento de intrusión a primera hora de la mañana y rápidamente aisló sus sistemas del exterior. Aunque la operativa física se mantuvo, algunos procesos tuvieron que ser revertidos temporalmente a métodos manuales. Tres días más tarde, el presidente del puerto comunicó que el incidente había sido contenido y que se estaban tomando medidas para prevenir futuros ataques.
Contexto: La dependencia de las empresas en la tecnología digital ha crecido en los últimos años, aumentando el riesgo de ciberataques que pueden interrumpir operaciones críticas. En 2023, las inversiones en ciberseguridad por parte de compañías en España alcanzaron los 1.100 millones de euros, reflejando la creciente preocupación por la protección de datos y sistemas. Dada la magnitud de los incidentes recientes, es evidente la necesidad de que las empresas refuercen sus infraestructuras digitales para garantizar la continuidad de sus operaciones.