El Juzgado de lo Mercantil nº 3 de Gijón aprobó el 15 de junio el plan de reestructuración de Duro Felguera, que incluye una cifra que supera los 980 millones de euros. Esta homologación es un paso crucial para la empresa asturiana, que busca recuperar la confianza del mercado industrial tras un periodo de dificultades financieras.
A pesar de la sentencia favorable, Duro Felguera aún debe enfrentarse a la incertidumbre en el mercado. La homologación permite a la empresa reestructurar su deuda, pero no garantiza una relación de confianza inmediata con clientes o proveedores, quienes aún no han formalizado acuerdos. La confianza se tendrá que ganar proyecto a proyecto.
El tribunal desestimó las demandas incidentales de oposición y extendió los efectos del plan a los créditos afectados. Sin embargo, la resolución no es definitiva, ya que aún se requiere la lectura directa del texto completo para entender todos los fundamentos y demandas implicadas.
En octubre de 2025, el juzgado había denegado una prórroga extraordinaria del preconcurso, lo que había incrementado la presión sobre la compañía. Ahora, con esta aprobación, Duro Felguera tiene la oportunidad de salir de la amenaza concursal y enfocarse en su reestructuración.