Durante el reciente Foro Incivasturias, celebrado esta semana, se discutieron las barreras que enfrentan las empresas biotecnológicas para escalar sus productos hasta el paciente. Álvaro Ferrer, representante de la Asociación Española de Bioempresas (ASEBIO), destacó que cuatro elementos son fundamentales para convertir un avance científico en un producto comercializable. Estos son: el acceso a plantas piloto, la financiación, marcos normativos claros y una demanda suficiente que permita el desarrollo de modelos de negocio sostenibles.
El evento fue organizado por la Agencia Sekuens, que gestiona la Incubadora de Alta Tecnología en Ciencias de la Vida de Asturias, y contó con la colaboración de Bioasturias. Reunió a destacados representantes del sector biotecnológico, la industria farmacéutica y el sistema sanitario, centrando el debate en el desafío del escalado de soluciones biotecnológicas.
Carla Galán, directora de Desarrollo Asociativo de ASEBIO, analizó las tendencias actuales del sector y el proceso de transición de la investigación y desarrollo hacia fases de escalado. Resaltó que Asturias cuenta con fortalezas significativas, como la colaboración entre los diferentes actores del ecosistema de innovación y la especialización en nichos específicos. Sin embargo, subrayó que el principal reto radica en impulsar a más empresas hacia el escalado de sus innovaciones.
David González, director ejecutivo de Sekuens, contextualizó el foro dentro de una estrategia regional destinada a establecer infraestructuras científicas y tecnológicas que satisfagan las necesidades del tejido empresarial. Recordó que la creación de la incubadora ha sido un desafío que forma parte de un esfuerzo más amplio por proporcionar a Asturias espacios y recursos especializados para el desarrollo y escalado de soluciones biotecnológicas.
La mesa redonda del foro destacó por su composición, que abarcó diferentes extremos de la cadena de producción. Participaron Rebeca Alonso, directora científica y cofundadora de Nanovex Biotechnologies; Daniel Sujo, director senior de Estrategia y Transformación en Lonza Biologics Porriño; Mateo Tuñón, gerente de Bioasturias; y Miguel Ángel Berros, jefe de Unidad de Aprovisionamiento y Servicios de la Central de Compras del SESPA. La presencia de Berros es particularmente significativa, ya que resalta uno de los factores más complicados de resolver: la demanda. Sin un comprador que adopte la solución, el esfuerzo de desarrollo puede no traducirse en éxito comercial.
Contexto: En los últimos años, el sector biotecnológico en España ha vivido un crecimiento notable, impulsado por la innovación y la colaboración entre empresas y entidades académicas. Asturias, en particular, ha estado trabajando para fortalecer su infraestructura biotecnológica, buscando posicionarse como un referente en el ámbito de la biotecnología a nivel nacional. La existencia de iniciativas como la Incubadora de Alta Tecnología en Ciencias de la Vida es un claro ejemplo del compromiso de la región para fomentar el desarrollo de soluciones innovadoras que beneficien tanto a la industria como a la sociedad.