La Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE) ha anunciado su decisión de no participar en la mesa de negociación convocada por el Ministerio de Trabajo y Economía Social para democratizar las empresas, programada para el 12 de marzo de 2026. Según la patronal, esta iniciativa es considerada como intervencionista y atenta contra el derecho a la propiedad privada.
La propuesta del Ministerio, liderado por Yolanda Díaz, busca que los trabajadores tengan representación en los consejos de administración y en la propiedad de las empresas, siguiendo ejemplos de otras naciones europeas. Un informe sugiere que los empleados podrían ocupar hasta el 50% de los asientos en los consejos de grandes empresas y poseer al menos un 2% del capital.
Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, ha criticado que este enfoque podría generar desconfianza y desincentivar la inversión en España, especialmente en un contexto global marcado por el conflicto armado en Oriente Próximo. Además, sostiene que plantear una falta de democracia en las empresas es un desprecio a la negociación colectiva y un intento de imponer un modelo socioeconómico propio de regímenes autoritarios.