El sector bancario en España se enfrenta a una nueva ola de prejubilaciones colectivas que podría impactar a cientos de empleados, aunque no se prevén despidos masivos como en el pasado. Banco Santander ha iniciado oficialmente negociaciones con los sindicatos para establecer condiciones comunes para aquellos trabajadores que decidan acogerse a esta medida.
Otras entidades como Sabadell y Unicaja también están implementando procesos similares, que se sumarían a la reducción de personal en el sector. Aunque Santander no ha fijado un número exacto de salidas, estimaciones sugieren que podrían verse afectados entre 2.000 y 3.000 puestos de trabajo.
Los sindicatos, como CCOO, han solicitado que las condiciones de estas prejubilaciones sean más favorables que las acordadas en el último ERE de 2020, especialmente considerando los beneficios récord que ha obtenido el banco en los últimos años. Se espera que la mesa de negociación permita establecer un marco común que beneficie a los empleados en sus carreras laborales.