Más de la mitad de los intentos para obtener una cita previa en las oficinas del Instituto Nacional de la Seguridad Social (INSS) han resultado infructuosos, según un estudio de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU). Este análisis, que abarcó 26 provincias y seis intentos por localidad durante dos semanas, revela que en algunas capitales, como Granada, Tarragona, Valencia y Zaragoza, no se logró concertar ninguna cita.
El colapso en el sistema se debe a una plantilla insuficiente y a un incremento de tareas, lo que ha llevado a los trabajadores a esperar más de 20 días para realizar trámites esenciales como la solicitud de pensiones de jubilación y el registro en el paro. Este problema se ha intensificado tras la pandemia, donde los trámites deben hacerse de forma telemática, convirtiendo el proceso en una tarea casi imposible.
Las ciudades de Bilbao, Murcia y Málaga son las únicas que presentan tasas de disponibilidad de citas que se consideran aceptables. La OCU ha calificado la situación actual como "inaceptable", instando a las autoridades a tomar medidas para mejorar la atención en estos servicios críticos.