La Fiscalía italiana ha puesto a Glovo bajo control judicial debido a acusaciones de explotación laboral. Este desarrollo se produce en medio de un entorno laboral conflictivo en el sector de entrega de alimentos, donde la situación se complica por las prácticas denunciadas por el sindicato CCOO.
El sindicato ha señalado que Glovo, mayor empleador en este ámbito, ha llevado a cabo un "ERE" encubierto, con despidos que afectan a entre 200 y 250 trabajadores, como sucedió en Navarra. La empresa está bajo un fallo judicial que revisa las altas de oficio impuestas por la Inspección de Trabajo, que afectan a más de 30.000 empleados que constan como trabajadores según la Seguridad Social.
En respuesta a estos desafíos, el presidente del Comité de Empresa de Glovo en Madrid, José Ramón Navas, ha solicitado reuniones con la compañía para abordar nuevas demandas, incluyendo la provisión de vehículos y teléfonos móviles. CCOO advierte que podría haber movilizaciones adicionales si no se resuelven las preocupaciones laborales.