Josep Vilarasau, presidente de honor de la Fundación la Caixa, falleció el 28 de julio de 2026 a los 95 años. Su carrera estuvo marcada por su liderazgo en la Caixa, donde ocupó el cargo de director general y posteriormente presidente entre 1976 y 2003. Durante su mandato, Vilarasau fue fundamental en la expansión de la entidad más allá de Cataluña, convirtiéndola en un referente bancario dentro de la comunidad.
Su legado se mantiene a través de su continuo vínculo con la fundación, donde fue presidente de honor incluso después de que Isidro Fainé asumiera la presidencia del Patronato. Vilarasau también jugó un papel clave en la transformación del modelo bancario de la Caixa, promoviendo adquisiciones en importantes multinacionales españolas, que han sido vitales para el crecimiento de la entidad.
En la actualidad, Criteria, el brazo inversor de la Caixa, se posiciona como el principal grupo inversor de España. Este grupo posee participaciones significativas en empresas como Telefónica y Naturgy, además de mantener el 31% de CaixaBank, que es el tercer banco más grande del país, después de Banco Santander y BBVA.
Vilarasau, junto a otros líderes como Ricard Fornesa, Antoni Brufau e Isidro Fainé, fue un arquitecto clave en la consolidación de la Caixa a finales del siglo XX. Su gestión permitió que la entidad superara la crisis financiera de 2008, facilitando su transformación en CaixaBank. A su vez, Criteria ha mantenido la mayoría de las acciones, asegurando que la Fundación la Caixa siga desempeñando un papel importante en la obra social.
Vilarasau era ingeniero industrial y economista, y comenzó su carrera en el cuerpo especial de ingenieros industriales al servicio de la Hacienda Pública. Su trayectoria profesional incluyó posiciones en grandes empresas estatales como Telefónica y Campsa, así como en el Ministerio de Hacienda antes de unirse a la Caixa.
Contexto: La Fundación la Caixa se ha destacado por su compromiso con la obra social en España, apoyando múltiples iniciativas culturales, educativas y de investigación. La Caixa ha evolucionado a lo largo del tiempo, adaptándose a los cambios del entorno financiero y manteniendo su relevancia en el sector bancario español. La figura de Vilarasau ha sido instrumental en esta evolución, dejando un legado que perdura en la estructura y misión de la entidad.