Los mercados experimentaron cambios significativos durante la última semana, principalmente influenciados por un resurgimiento de las presiones inflacionistas y la caída de las acciones de grandes empresas tecnológicas. El precio del petróleo, que superó los 100 dólares, se vio afectado por la tensión geopolítica en Oriente Próximo, especialmente tras los ataques a petroleros saudíes, lo que también elevó las rentabilidades de la deuda y fortaleció al dólar. Estas circunstancias reavivaron inquietudes sobre la evolución futura de los tipos de interés.
En el ámbito tecnológico, el inicio de la temporada de resultados reveló un aumento en las expectativas de los inversores. Las presentaciones de Alphabet y Tesla destacaron el alto coste de sus inversiones en inteligencia artificial, lo que provocó caídas significativas en el sector. Sin embargo, otros informes, como los de Blackstone, evidenciaron la solidez de ciertos segmentos del mercado. La atención ahora se centra en la Reserva Federal y en los próximos datos de crecimiento e inflación en Estados Unidos, así como en los resultados financieros de Microsoft, Meta, Apple y Amazon.
La situación en Oriente Próximo fue de particular relevancia, ya que se amplió el riesgo para el suministro energético, abarcando desde el estrecho de Ormuz hasta el mar Rojo. Los hutíes, con el respaldo de Irán, llevaron a cabo ataques contra dos petroleros saudíes y amenazaron con bloquear el estrecho de Bab el Mandeb, una ruta vital que conecta el mar Rojo con el golfo de Adén. Estos incidentes obligaron a varios barcos a cambiar sus trayectorias, intensificando el temor a que los dos principales corredores energéticos del mundo puedan verse comprometidos simultáneamente.
Este aumento de tensiones ocurre en un contexto en el que Estados Unidos ha intensificado sus operaciones contra Irán y mantiene restricciones sobre el tráfico en puertos iraníes. Washington ha prometido nuevas represalias contra Teherán y sus aliados, mientras que Irán ha instado a los hutíes a complicar el tránsito en el mar Rojo. Aunque las exportaciones saudíes continúan, el riesgo de que estos ataques se prolonguen ha generado un aumento en el precio del Brent y ha reavivado las preocupaciones sobre la inflación y los tipos de interés.
Además, Estados Unidos está preparando la imposición de aranceles específicos a unos 60 países debido al vencimiento de los gravámenes globales temporales programado para el 24 de julio. Esta medida se suma a las nuevas restricciones anunciadas contra Canadá y Brasil, lo que podría agravar aún más las tensiones comerciales a nivel internacional.
Contexto: A lo largo de los últimos meses, la economía global ha enfrentado desafíos significativos, incluidos los efectos persistentes de la pandemia y la guerra en Ucrania. La inflación ha sido un tema recurrente, lo que ha llevado a los bancos centrales, incluido el BCE, a ajustar sus políticas monetarias. En España, el IBEX 35 ha mostrado volatilidad, reflejando tanto la incertidumbre internacional como la situación interna. Las decisiones de grandes empresas tecnológicas y la evolución de los precios de la energía son aspectos cruciales que los inversores siguen de cerca, dado su impacto en la economía nacional.