El Banco Santander tiene como objetivo transferir entre 30.000 y 35.000 millones de euros en riesgo anualmente entre 2026 y 2028, según su nuevo plan estratégico. Esta cifra, aunque inferior a los años 2024 y 2025, sigue siendo superior a todos los ejercicios anteriores y refleja una continuidad en la estrategia de cesión de riesgos a pesar de las preocupaciones de los reguladores.
A pesar de la caída en la cotización de sus acciones, Ana Botín, presidenta del banco, ha invertido tres millones de euros en acciones de Banco Santander. La entidad ha estado acumulando deuda española a un ritmo récord con el fin de aumentar su rentabilidad.
Las transferencias significativas de riesgo (SRT) son el foco de atención, ya que implican la venta de paquetes de riesgo a inversores que no enfrentan la misma carga regulatoria. El banco ha manifestado su intención de mantener esta práctica, que representa un tercio de su movilización total de activos, y no planea frenar a pesar de la supervisión creciente por parte del Banco Central Europeo.