UBS ha reducido su participación en Indra hasta el 2,6%. Esta decisión se produce en un contexto donde los bancos españoles han comenzado a solicitar a los bufetes de abogados una disminución de tarifas en relación con la implementación de la inteligencia artificial (IA). En este sentido, UBS ha marcado una tendencia al exigir a los aspirantes a banqueros de inversión junior que demuestren un dominio de la IA como un requisito necesario para su contratación.
El grupo suizo ha establecido que los futuros graduados y becarios que se integren a sus divisiones de banca y mercados en 2027 deberán mostrar cómo pueden utilizar la IA para mejorar resultados y aumentar la eficiencia. Esta medida se suma a los requisitos convencionales que incluyen estar en proceso de obtención de un título universitario, posicionando a UBS como una de las primeras instituciones financieras de gran envergadura en demandar explícitamente conocimientos de IA para los roles de nivel junior.
La incorporación de estas habilidades en IA resalta la transformación que está experimentando el sector bancario, donde las entidades están cada vez más integrando esta tecnología en sus operaciones diarias. Las tareas que históricamente realizaban empleados junior, como el análisis financiero, la investigación y la creación de presentaciones para clientes, están siendo automatizadas gracias a la IA.
Además, se ha informado que UBS planea incluir preguntas sobre "fluidez" en inteligencia artificial durante las entrevistas de selección de becarios y pasantes, con el objetivo de evaluar cómo estos candidatos han utilizado previamente la tecnología. En una línea similar, el banco español Santander también ha buscado "usuarios avanzados de IA" para determinados programas de posgrado en su banca corporativa y de inversión.
Estas nuevas exigencias llegan en un momento en que se prevén importantes cambios en el sector bancario europeo. Según un análisis de Morgan Stanley, más de 200.000 puestos de trabajo en la banca europea podrían estar en riesgo en los próximos cinco años debido a la creciente adopción de la inteligencia artificial y a la consiguiente reducción de sucursales. Este panorama sugiere que la automatización se convertirá en una práctica común, llevando a las entidades a realizar ajustes significativos en su plantilla.
Contexto: En los últimos años, el sector bancario ha estado bajo presión debido a la necesidad de adaptarse a nuevas tecnologías y modelos de negocio. La digitalización y la automatización han sido claves en este proceso, y las instituciones financieras están invirtiendo en herramientas de IA para mejorar su eficiencia operativa. Estas tendencias no solo impactan en la contratación, sino que también plantean desafíos en términos de empleo, ya que muchos trabajos pueden ser reemplazados por sistemas automatizados. La respuesta de bancos como UBS y Santander indica una clara evolución en los requisitos laborales que exigirán a los futuros profesionales del sector.