La incertidumbre geopolítica y económica se ha convertido en un tema central en los informes anuales de la banca española, con un notable aumento en su mención. Según un estudio realizado por KPMG, el 30% de los informes de auditoría de las principales entidades bancarias en España de 2025 hacen referencia a este riesgo, un aumento significativo respecto al 10% registrado en el año anterior. Este dato resalta la creciente preocupación en el sector ante un entorno económico volátil y difícil de prever.
A nivel europeo, la situación es aún más notable, ya que un 80% de los informes de las entidades más importantes de la eurozona incluyen menciones a la incertidumbre geopolítica y económica, en comparación con solo el 20% en 2024. Esta tendencia revela cómo las instituciones financieras están cada vez más conscientes de los riesgos externos que pueden afectar su operativa y estabilidad financiera.
El riesgo de crédito continúa siendo un factor determinante en las auditorías tanto en el ámbito español como europeo. Este riesgo es complicado de gestionar debido a la complejidad de los modelos utilizados para calcular las pérdidas esperadas. Estos modelos requieren un alto grado de estimación, lo que los hace vulnerables a situaciones imprevistas. Luis Martín Riaño, socio de auditoría de KPMG en España, explica que cuando un banco otorga un préstamo, necesita prever la posible pérdida si el cliente incumple en el pago de la deuda, utilizando datos históricos y proyecciones económicas para realizar esta estimación.
Los problemas surgen cuando eventos inesperados, como conflictos o cambios bruscos en el panorama económico, afectan estas proyecciones. En tales casos, los bancos pueden aplicar ajustes adicionales conocidos como Post Model Adjustments (PMA). Estos ajustes permiten modificar los resultados de los modelos de riesgo a situaciones que no se reflejaron adecuadamente en las estimaciones originales, lo que puede llevar a un aumento en las provisiones.
En el contexto de la banca española, las menciones a los PMA han crecido en 2025, lo que indica que las entidades están tomando medidas para recalibrar sus expectativas y provisiones ante un entorno incierto y potencialmente riesgoso. Este cambio en la forma de abordar la auditoría refleja una adaptación del sector ante un futuro que, en gran medida, es impredecible.
Contexto: Durante los últimos años, la banca en España ha estado bajo la supervisión del Banco Central Europeo (BCE), que ha exigido una mayor transparencia y rigor en las auditorías. El sector ha enfrentado desafíos significativos, desde la crisis económica provocada por la pandemia hasta las tensiones geopolíticas actuales. Las principales entidades bancarias, que incluyen a grupos como Banco Santander y BBVA, están en una carrera por adaptarse a un entorno que cambia rápidamente, donde la inteligencia artificial y la digitalización juegan un papel cada vez más importante en sus operaciones y estrategias de negocio.