La Comisión Europea ha anunciado un ambicioso plan para transformar la regulación bancaria en Europa, con el objetivo de mejorar la competitividad del sector. Este nuevo enfoque, que se hará público el 15 de julio, busca facilitar la financiación de las entidades y se espera que culmine en una propuesta legislativa para el primer trimestre de 2027.
El borrador, al que tuvo acceso EXPANSIÓN, detalla tres áreas clave de reforma: simplificar las exigencias prudenciales, fomentar la integración del mercado y mejorar la supervisión para aumentar la competitividad. Este documento señala que la banca europea, aunque ha recuperado rentabilidad, aún actúa como un amortiguador en lugar de un catalizador del crecimiento económico.
Una de las reformas más significativas incluye la revisión de las normas que rigen el mercado bancario, permitiendo a los supervisores asegurar que los requisitos de capital y liquidez se cumplan a nivel de la entidad matriz en grupos transfronterizos. Esto eliminaría la necesidad de que las entidades mantengan colchones paralelos para cada filial, una demanda histórica del sector.
La iniciativa ha sorprendido a la industria bancaria, que considera que la amplitud de la revisión de artículos legislativos es inusitada y refleja la visión de Bruselas hacia una gran reforma en el ámbito financiero.