El Banco de España (BdE) destaca la importancia de la inteligencia artificial (IA) en la supervisión de los riesgos climáticos, subrayando que la información climática es a menudo heterogénea y difícil de verificar. La entidad recomienda que las organizaciones desarrollen capacidades internas para validar resultados y documentar supuestos, evitando el uso acrítico de los datos.
Desde el BdE, se menciona que la IA puede ser utilizada para captar emisiones donde no existen reportes, así como para comprobar la veracidad de la información declarada. Esto se alinea con la estrategia del BCE, que ya considera indicadores climáticos obtenidos del programa Copernicus, centrados en fenómenos como tormentas e incendios.
El BdE también ha elaborado una revisión sobre el uso de aprendizaje automático en finanzas verdes, identificando siete áreas donde esta tecnología puede ser aplicada, tales como catástrofes naturales y mercados de carbono. Además, el Banco de Pagos Internacionales (BIS), junto con el Deutsche Bundesbank y el BCE, promueve el Proyecto Gaia, que busca mejorar la accesibilidad y calidad de los datos financieros mediante la extracción de texto con IA, especialmente en lo que respecta a los riesgos climáticos.