La inflación en la eurozona podría alcanzar el 4,4% en 2026 y el 4,8% en 2027, según la advertencia del Banco Central Europeo (BCE). Este incremento se produciría si la guerra en Irán se intensifica y se mantiene el bloqueo del estrecho de Ormuz, donde transita una parte significativa del petróleo mundial. En un escenario severo, el crecimiento económico de la eurozona se reduciría al 0,4% este año y al 0,9% en 2027, lejos de las proyecciones anteriores de 1,2% y 1,4% respectivamente.
El BCE ha decidido mantener los tipos de interés en el 2%, a pesar de la incertidumbre, y ha ajustado al alza sus previsiones de inflación y a la baja las de crecimiento. Además, se estima que el precio del barril de petróleo podría llegar a 145 dólares y el gas a 106 euros/MWh en el peor de los casos, lo que implicaría aumentos del 62% y 109% respectivamente en comparación con el escenario base.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, destacó que, en este contexto negativo, no se prevén subidas de tipos en el corto plazo, aunque indicó que la situación podría cambiar si la guerra se prolonga. La normalización del suministro energético se espera que comience de manera lenta en el primer trimestre de 2027.