Kevin Warsh ha asumido esta semana la presidencia de la Reserva Federal (Fed) en un contexto complicado, ya que la institución decidió mantener los tipos de interés en la franja del 3,5% al 3,75% durante su primera reunión bajo su mandato. Esta decisión fue unánime, con un voto de 12-0, a diferencia de las discrepancias previas entre quienes apoyaban un recorte y quienes proponían un aumento.
En esta ocasión, de los 19 economistas que participan en las reuniones, 18 presentaron sus proyecciones, mientras que Warsh se abstuvo. Entre ellos, nueve anticipan un incremento de los tipos este año, cinco prevén dos subidas y uno sugiere tres, aunque ocho creen que no habrá cambios. La inflación, que se estimaba en 2,7%, ahora se proyecta que alcanzará el 3,6%.
El crecimiento del PIB para 2026 se ha revisado a la baja, del 2,4% al 2,2%, mientras que la tasa de desempleo ha descendido al 4,3% desde el 4,4%. Warsh enfatizó que la inflación se mantiene por encima del objetivo del 2%, afectada por aumentos en sectores como el de la energía debido a problemas de abastecimiento.