El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido mantener los tipos de interés en el 2% por sexta ocasión consecutiva. Esta decisión se produce en un contexto de creciente incertidumbre y volatilidad en los mercados debido a la guerra en Irán, que ha provocado un aumento en los precios del gas y carburantes.
El BCE ha revisado sus previsiones de inflación, elevándolas hasta el 2,6% para 2026, lo que representa un aumento de siete décimas respecto a diciembre. Asimismo, ha rebajado sus expectativas de crecimiento al 0,9% para el mismo año, un descenso de tres décimas. Para 2027, se espera un crecimiento del 1,3%% y para 2028 del 1,4%%.
La presidenta del BCE, Christine Lagarde, ha señalado que la entidad está dispuesta a aumentar los tipos si la situación en Irán se prolonga y afecta la inflación. En el comunicado posterior a la reunión, el Consejo de Gobierno del BCE advirtió sobre los riesgos que la guerra representa para el crecimiento económico y la inflación en el corto plazo.