La reciente escalada en los precios del petróleo, impulsada por la guerra en Irán, ha generado inquietud en los bancos centrales. Bank of America (BofA) señala que el Banco Central Europeo (BCE) podría verse obligado a reconsiderar su enfoque y aumentar los tipos de interés si el impacto del choque energético continúa durante los próximos meses.
Según el análisis del banco estadounidense, en la próxima reunión del BCE, que preside Christine Lagarde, no se prevé un cambio en los tipos de interés. Sin embargo, el comunicado podría adoptar un tono más severo debido a los nuevos riesgos inflacionarios asociados al aumento de los precios del crudo y del gas. BofA también contempla que la posibilidad de un aumento de tipos se ha incrementado, a pesar de que la institución mantendrá su estrategia basada en los datos.
El euríbor ha experimentado su mayor aumento diario en 18 años, reflejando la volatilidad en el mercado. BofA advierte que si los precios de la energía se mantienen altos hasta el verano, el BCE podría verse forzado a implementar un ciclo de subidas de tipos de entre 50 y 75 puntos básicos antes de que finalice esta temporada. Este ajuste se anticipa en el mercado de futuros, que ya muestra un endurecimiento acumulado de unos 34 puntos básicos antes de septiembre.