En Nueva York, el exingeniero de Palantir, Alex Bores, sufrió una derrota en una primaria congresional que atrajo una inversión significativa de casi 30 millones de dólares por parte de grupos afines a la inteligencia artificial. La contienda se transformó en una de las más costosas de la historia del estado, con Bores perdiendo por una diferencia de solo 5.000 votos ante Micah Lasher, quien había co-patrocinado la estricta ley de IA que Bores había propuesto.
Durante su discurso de concesión, Bores criticó a los oligopolios que intentan impedir la regulación de la IA, advirtiendo que los resultados de la votación podrían tener un efecto contrario al esperado. A pesar de su derrota, el interés generado por su campaña podría llevar a un aumento en la atención de los votantes hacia la IA en las próximas elecciones de noviembre.
Cooper Teboe, estratega demócrata, señaló que todos los candidatos deberán tener una postura clara sobre la IA en sus campañas, convirtiéndose en un tema esencial. Brad Carson, de Public First, calificó la derrota de Bores como una "derrota táctica", esperando que este resultado impulse el apoyo hacia la agenda de su grupo pro-safety en IA.