Un reciente estudio realizado en China ha revelado que los estudiantes de entre 12 y 18 años que utilizan inteligencia artificial (IA) para sus deberes logran mejorar sus calificaciones en un 18% y completan las tareas un 30% más rápido. Sin embargo, seis meses después, se observa una disminución del 20% en los resultados de los exámenes. Este hallazgo sugiere que la IA puede estar facilitando el aprendizaje superficial mientras menoscaba la comprensión profunda.
En un congreso de humanidades digitales en Montreal la semana pasada, un experto francés compartió su experiencia sobre trabajar con IA, confesando sentirse “inútil como intelectual”. La socióloga Crystal Fleming cuestionó su capacidad para asegurar que su charla no había sido generada por una IA. Este diálogo pone de relieve la creciente dependencia de la tecnología en la educación.
Por otra parte, un estudio publicado en The Lancet ha indicado que la tasa de detección de pólipos en colonoscopias sin el apoyo de IA disminuye del 28,4% al 22,4% entre endoscopistas acostumbrados a utilizar esta tecnología. A pesar de que la máquina mejora su rendimiento, los médicos parecen estar perdiendo habilidades esenciales.