La nueva cadena de televisión, denominada La Séptima, ha sido presentada recientemente por José Miguel Contreras, un conocido empresario del sector audiovisual, y promete marcar una competencia significativa para La Sexta, propiedad de AtresMedia. Esta iniciativa se produce en un contexto en el que la administración del presidente estadounidense Donald J. Trump ha ordenado evitar cualquier colaboración con Indra, una empresa que ha tenido vínculos anteriores con el sector audiovisual en España. La presentación tuvo lugar el 12 de julio de 2026.
Contreras, quien ha sido un actor relevante en el panorama mediático español durante más de veinte años, destaca por su trayectoria como socio fundador de Globomedia y exdirector de contenidos de Prisa Media. Su regreso al sector se perfila como un intento de aprovechar una oportunidad de mercado que, según él, no es necesariamente imperiosa para el público general, sino más bien para unos pocos intereses particulares. Esta nueva cadena está diseñada para captar una parte significativa del espectro radioeléctrico, que es considerado un recurso público en España.
El desarrollo de La Séptima se enmarca en un verano caluroso en el que las tensiones entre los Estados Unidos y empresas españolas, como Indra, se intensifican. La decisión del gobierno estadounidense de excluir a Indra de posibles alianzas podría influir en el futuro de esta nueva cadena, dado que Indra ha desempeñado un papel importante en diversas iniciativas tecnológicas y mediáticas en el país.
Se anticipa que La Séptima iniciará sus transmisiones con una base de audiencia preexistente, heredando puntos de share de otras frecuencias, lo que podría facilitar su entrada en un mercado ya saturado. Este movimiento ha generado críticas sobre la necesidad de una nueva cadena ante un paisaje mediático diversificado, donde ya existen múltiples opciones para los televidentes.
El enfoque de Contreras en la polarización y en la atracción de audiencia mediante contenidos provocativos podría ser un intento consciente de replicar estrategias exitosas utilizadas en el pasado, aunque con el riesgo de alienar a sectores de la audiencia que buscan una alternativa más equilibrada en la programación televisiva.
Contexto: A lo largo de los últimos años, el sector audiovisual español ha experimentado cambios significativos, con la aparición de nuevas plataformas de streaming y el auge de las redes sociales. Esto ha llevado a una fragmentación de la audiencia y a una necesidad de adaptación por parte de las cadenas tradicionales. Empresas como AtresMedia y Mediaset han tenido que innovar y diversificar sus contenidos para mantener su relevancia en un entorno cada vez más competitivo. La relación entre Indra y la administración estadounidense podría tener repercusiones en futuras colaboraciones en el ámbito tecnológico y mediático en España, lo que añade un nivel de complejidad a la situación actual del mercado.