Los sindicatos CCOO y UGT han manifestado su oposición al real decreto-ley 21/2026, que regula la transparencia e integridad en las actividades de los lobbies, solicitando su rechazo y anulación en el Congreso. Esta normativa ha generado controversia al no incluir a los sindicatos ni a la patronal entre las excepciones al registro de lobbies, lo que, según los sindicatos, menoscaba su papel constitucional.
Pepe Álvarez, secretario general de UGT, y Unai Sordo, de CCOO, han expresado que esta medida vulnera la representatividad de las organizaciones sindicales, la cual se fundamenta en procesos democráticos. En su opinión, no se les puede considerar como grupos de interés económico y su inclusión en la normativa es inaceptable.
Ambos líderes sindicales han solicitado que la norma sea tramitada como un proyecto de ley, lo que permitiría una mayor participación de los interlocutores sociales y garantizaría el respeto al diálogo social. Además, han demandado la creación de una ley que defina y regule adecuadamente el diálogo social y la participación institucional, en consonancia con su papel constitucional reconocido.
La reacción de los sindicatos ante esta situación ha sido contundente, declarando oficialmente la guerra al Gobierno en lo que respecta al registro de lobbies. En un comunicado, han criticado que el proceso legislativo no se haya completado con una votación en el Pleno de la Cámara, señalando que la decisión del Gobierno de aprobar el real decreto-ley de manera unilateral es inaceptable.
Como parte de las disposiciones del nuevo reglamento, se estipula que los lobistas que realicen regalos o favores a funcionarios públicos podrán enfrentarse a multas de hasta 40.000 euros. Esta medida busca aumentar la transparencia en las relaciones entre los lobbies y los altos cargos públicos.
Contexto: La relación entre los sindicatos y el Gobierno ha sido tensa en los últimos años, especialmente en lo que respecta a la regulación del trabajo y las condiciones laborales en España. La aprobación de este real decreto-ley se produce en un momento en el que los sindicatos están buscando fortalecer su papel y participación en el diálogo social, un aspecto considerado fundamental para la defensa de los derechos de los trabajadores. La CEOE, junto a CCOO y UGT, ha calificado la ley de lobbies como un "despropósito", lo que refleja el amplio descontento que existe entre los principales actores sociales respecto a esta normativa. La situación actual plantea retos significativos para la cohesión social y el equilibrio en las relaciones laborales en el país.