La esperada salida a bolsa de SpaceX la próxima semana se anticipa como un evento significativo para diversas personalidades de Silicon Valley. Este lanzamiento representa el debut más grande en la historia del mercado de valores, generando una riqueza inesperada para muchos empleados de la empresa, quienes se convertirán en millonarios de la noche a la mañana.
Jeremy Hollman, uno de los primeros empleados de SpaceX, posee aproximadamente 250.000 acciones que podrían alcanzar un valor de 34 millones de dólares en la oferta pública inicial. Hollman, quien ahora es vicepresidente en Commonwealth Fusion Systems, expresa su deseo de utilizar esta fortuna para asegurar la educación de sus hijos.
Por otro lado, Matt Soule, otro ex-empleado que dirige una startup de vagones autónomos en Los Ángeles, menciona que algunos de sus compañeros están disfrutando de la inminente IPO en la playa. Brogan BamBrogan, otro ex-empleado de SpaceX, ha sido objeto de numerosas invitaciones de asesores financieros de grandes instituciones como Goldman Sachs y JPMorgan Chase, que buscan ofrecerle orientación sobre su nueva riqueza. Un grupo de más de 1.000 empleados actuales y anteriores de SpaceX ha unido fuerzas para negociar tarifas más bajas por asesoramiento financiero.