En agosto, el valor de las operaciones de fusiones y adquisiciones (M&A) en España alcanzó los 1.475 millones de euros, una cifra que representa una caída del 77% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este descenso marca el nivel más bajo registrado en los últimos doce meses, ya que en agosto de 2025 se realizaron 75 operaciones, significativamente menos que las 151 operaciones del pasado año. La media de acuerdos en el último año ha superado las 240 transacciones, lo que resalta el retroceso notable en la actividad.
El informe elaborado por la consultora TTR Data indica que la inversión extranjera directa en 2025 también sufrió un descenso del 21,8%, totalizando 30.764 millones de euros, lo que representa el peor resultado en cuatro años. Este contexto se ve influenciado por la incertidumbre política y un marco regulatorio que generan desconfianza entre los inversores internacionales, quienes están reconsiderando sus estrategias en el país.
La situación se agrava dado que la mayoría de las operaciones de M&A en agosto fueron de adquisiciones y fusiones dentro de España, con un parón más significativo en comparación con las adquisiciones en el extranjero. Las transacciones que involucran empresas extranjeras comprando o fusionándose con empresas nacionales, conocidas como inbound acquisitions, ascendieron a 22.908 millones de euros, lo que sugiere que, a pesar de la caída general, existe un dinamismo considerable en este tipo de operaciones.
Las cifras globales de M&A en España no solo abarcan la compra de empresas nacionales, sino que también incluyen adquisiciones de compañías españolas en el extranjero, así como operaciones de private equity y venture capital. Las fuentes del sector advierten que estos datos son preocupantes, ya que podrían anticipar un retroceso aún mayor en la inversión extranjera en España durante el segundo semestre del año, lo que consolidaría una tendencia negativa que se ha venido observando.
Las perspectivas para el futuro inmediato parecen sombrías, dado que los inversores están a la espera de cambios políticos que puedan influir en el clima de inversión. La falta de una dirección clara en el ámbito político y el intervencionismo público están llevando a los inversores a poner en revisión sus planes en el país, lo que podría impactar negativamente en la economía española en el corto plazo.
Contexto: La situación económica en España ha estado marcada por fluctuaciones en la inversión extranjera y en las operaciones de M&A. Durante el año 2025, las cifras de inversión extranjera directa ya habían mostrado señales de debilidad, lo que refleja una tendencia preocupante. Las compañías y los inversores están particularmente atentos a la evolución política y a la implementación de nuevas regulaciones que podrían afectar el entorno de negocios en el país. La estabilidad política y un marco regulatorio favorable son esenciales para atraer inversiones y fomentar un clima de confianza en el mercado español.