El Gobierno español ha transformado el anteriormente anunciado 'fondo soberano' conocido como España Crece en un programa de préstamos gestionado por el Instituto de Crédito Oficial (ICO). Este nuevo enfoque se aleja de la propuesta inicial, que contemplaba un fondo soberano, y se centra en ofrecer financiación para inversiones sostenibles. La iniciativa, que fue presentada el 15 de enero durante el Spain Investors Day por el presidente Pedro Sánchez, ahora contará con 10.891 millones de euros en capital adicional del ICO y 2.800 millones de euros en transferencias no reembolsables, ambos provenientes del Plan de Recuperación.
El programa tiene como objetivo financiar proyectos en áreas como la eficiencia energética, las energías renovables, la vivienda asequible y la digitalización. Sin embargo, se ha establecido que la participación del ICO no superará el 50%, y se requerirá cofinanciación del sector privado. Además, el programa excluye explícitamente la financiación de industrias contaminantes, vehículos con altas emisiones y proyectos asociados a la energía nuclear.
El Ministerio de Economía ha emitido una orden ministerial que detalla los sectores de inversión de España Crece, que ahora se presenta como un programa más discreto y similar a otros instrumentos que ya opera el ICO. Esta modificación implica una reducción significativa de las expectativas previas que habían sido comunicadas por el Gobierno en los últimos seis meses, tanto por Sánchez como por el ministro de Economía, Carlos Cuerpo.
La iniciativa ha sido objeto de críticas y ha suscitado preocupación debido a su reestructuración, que limita su alcance y capacidad de movilización inicial de recursos, que se estimaba en 120.000 millones de euros a través de deuda privada y la inversión nacional e internacional. La actual dirección del programa parece contradecir las promesas iniciales, lo que ha llevado a un cambio de enfoque en su desarrollo.
En la presentación de enero, Sánchez había señalado la importancia de este fondo para atraer inversión extranjera y fomentar el crecimiento económico sostenible en España. Sin embargo, la transformación en un programa de préstamos podría limitar significativamente su efectividad y atractivo para los inversores, ya que se ha alejado del concepto de un fondo soberano que inicialmente se había propuesto.
Contexto: España Crece fue concebido como parte del esfuerzo del Gobierno para revitalizar la economía tras el impacto de la pandemia de COVID-19, y se enmarca dentro del Plan de Recuperación que incluye diversas iniciativas para impulsar la sostenibilidad y la digitalización. El ICO, un organismo público que promueve el acceso al crédito para proyectos productivos en España, juega un papel crucial en este contexto, ya que gestiona múltiples programas de financiación que se alinean con los objetivos estratégicos del Gobierno. La evolución de este programa es significativa, ya que refleja la adaptación de las políticas económicas a las realidades del mercado y las necesidades de inversión en el país.