La Comunidad de Madrid continúa con su política de rebajas fiscales, acumulando un total de 36 reducciones desde el inicio del mandato de Isabel Díaz Ayuso. Esta estrategia busca aumentar la popularidad entre los ciudadanos, aunque su impacto en los servicios públicos podría ser negativo a largo plazo.
Recientemente, Ayuso anunció la creación de una Oficina de Defensa del Contribuyente que formará parte de la Ley de Apoyo a la Empresa Familiar. Esta oficina tiene como objetivo ofrecer bonificaciones en el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, incrementando la bonificación actual del 95% al 99%.
A pesar de que esta medida parece ser un avance significativo, el aumento es solo de cuatro puntos porcentuales, lo que podría limitar su efecto real en la economía local y la percepción ciudadana sobre la gestión fiscal.