El precio del gasóleo ha alcanzado los 1,84 euros por litro, un aumento de 40 céntimos en las últimas tres semanas. Esta escalada en los precios de la energía se produce en un contexto de tensión global, especialmente debido a la guerra en Irán, que podría tener repercusiones significativas en la inflación mundial.
Según el informe de BBVA Research, se espera que la inflación en España suba del 2,3% interanual registrado en febrero hasta el 3,5% en marzo. Esta tendencia ascendente podría continuar, superando el 4% durante abril y mayo, antes de estabilizarse en el 2,9% promedio anual, cuatro décimas por encima de las previsiones anteriores.
A pesar de que el escenario contemplado por BBVA es optimista, suponiendo un conflicto breve, los efectos adversos sobre el poder adquisitivo son innegables. Los productos alimenticios, impulsados por el aumento de precios de fertilizantes y pesticidas, se prevé que suban más de un 6% interanual, afectando así a la cesta de la compra de los consumidores.