En julio de 2026, la inflación en Estados Unidos experimentó una caída de una décima, situándose en el 3,4% en comparación con el mismo mes del año anterior. Este descenso, junto con un leve aumento mensual de precios del 0,1%, coincide con las expectativas de Wall Street y alivia la presión sobre la Reserva Federal (Fed), que podría mantener los tipos de interés en el rango de 3,5% a 3,75%. La próxima reunión de la Fed en septiembre se prevé sin cambios en los tipos, a pesar de las expectativas de un aumento.
La inflación subyacente, que excluye los precios más volátiles de alimentos y energía, se estableció en 2,5%, con un incremento mensual de 0,2%. Este dato también está en línea con las previsiones de los analistas. A lo largo de los últimos meses, el índice de precios al consumo (IPC) ha mostrado una tendencia a la baja, descendiendo desde el 3,8% en marzo a 3,5% en junio, lo que indica una moderación en los precios de una amplia variedad de bienes y servicios.
A pesar de la reducción en la inflación, el coste de vida sigue superando las mejoras salariales, que crecieron de media anualizada un 3,2%, según un informe laboral reciente. La Fed tiene como objetivo una inflación del 2%, y aunque algunos miembros de la institución consideraban casi segura una subida de tipos, el nuevo presidente, Kevin Warsh, se enfrenta a presiones contradictorias. Su designación fue respaldada por Donald Trump, quien le encargó reducir el coste del dinero.
Durante la reunión de julio, tres de los doce miembros votantes de la Fed pidieron un aumento de tipos. Sin embargo, el informe de empleo de ese mes mostró una pérdida de 23.000 puestos de trabajo, lo que generó inquietud sobre cómo un incremento de tasas podría afectar a un mercado laboral ya frágil. Las cifras moderadas del crecimiento de empleo han llevado a algunos expertos a cuestionar la urgencia de aumentar los tipos de interés en este contexto.
La situación en Oriente Medio, especialmente el conflicto con Irán, sigue influyendo en la economía estadounidense. La evolución de la guerra y la reapertura del estrecho de Ormuz han contribuido a una percepción de mejora en el escenario geopolítico, lo que ha afectado las expectativas inflacionarias.
Contexto: La inflación en Estados Unidos ha sido un tema central en las discusiones económicas, especialmente desde que la Fed comenzó a ajustar las tasas de interés en respuesta a la crisis provocada por la pandemia y sus repercusiones económicas. En este contexto, el mercado laboral ha mostrado signos de debilidad, lo que ha llevado a incertidumbres sobre la dirección futura de la política monetaria. La Fed, bajo la dirección de Warsh, se encuentra en una encrucijada, tratando de equilibrar el crecimiento económico y el control de la inflación en un entorno complicado.