Los mercados financieros se encuentran bajo la influencia de varios factores, entre los que destacan la tensión en Oriente Medio y el aumento en el precio del petróleo. Esta situación podría traducirse en un impacto inflacionario, según Nerea Heras, responsable de fondos Core de GMAS en Santander Asset Management. La responsable ha señalado que las expectativas de nuevas subidas de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo (BCE) podrían moderarse si se observa un descenso en los precios del petróleo y del gas natural.
Actualmente, el BCE considera que los precios de estos recursos energéticos se mantienen en un rango entre escenarios adverso y severo, aunque más inclinados hacia el primero. A su vez, la inflación subyacente en Estados Unidos presenta cierta resistencia a alcanzar el objetivo del 2% establecido por la Reserva Federal. El índice de precios de consumo personal (PCE) subyacente se encuentra en un 3,3% interanual, mientras que el índice de precios al consumidor (IPC) subyacente ronda el 2,5%.
En este contexto, se ha observado una divergencia inusual entre estas dos medidas de inflación, un fenómeno que merece seguimiento debido a su potencial impacto en las expectativas de tipos de interés por parte de la Reserva Federal. A pesar de este ambiente inflacionario, las empresas continúan mostrando una notable resistencia. Según Heras, los beneficios empresariales han mantenido una tendencia positiva, tanto en Europa como en Estados Unidos.
Los márgenes empresariales en Estados Unidos se sitúan por encima del 15%, respaldados por una mejora en la eficiencia operativa y un sólido desempeño de los beneficios. En Europa, tras un deterioro observado en 2024, los márgenes se han estabilizado alrededor del 11%. Este panorama sugiere que, a pesar de la presión de los precios energéticos y la inflación, los beneficios empresariales siguen proporcionando un soporte significativo a los mercados.
En los próximos meses, se anticipa que la evolución de los mercados seguirá siendo influenciada por los precios de la energía, la inflación y las decisiones de los bancos centrales. Heras ha destacado la importancia de mantener una cartera diversificada, adaptada al perfil de riesgo del inversor, recordando que los movimientos del mercado son una parte habitual del entorno financiero.
Contexto: Desde principios de 2023, la economía global ha enfrentado desafíos significativos, incluidos los efectos de la guerra en Ucrania y la recuperación post-pandemia. Estos factores han contribuido a la volatilidad de los precios de la energía y a un aumento general en la inflación. En España, el IBEX 35 ha experimentado fluctuaciones, reflejando la incertidumbre en los mercados europeos. Las decisiones recientes del BCE y de la Reserva Federal continúan siendo objeto de análisis por su posible repercusión en el crecimiento económico y la sostenibilidad de los márgenes empresariales.