La tendencia de separación de bienes se ha consolidado en España, ya que actualmente, 9 de cada 10 parejas eligen este régimen antes de formalizar su matrimonio. Este cambio refleja una creciente preocupación por la independencia financiera y la protección del patrimonio desde el inicio de la vida en común.
Expertos en gestión patrimonial subrayan la importancia de entender las implicaciones legales y fiscales al casarse, ya que esto influye en decisiones financieras clave. Carmen Pérez-Pozo Toledano, abogada y fundadora del Grupo Pérez-Pozo, enfatiza que el matrimonio no solo es una elección emocional, sino también una decisión que afecta el patrimonio.
Los tres modelos económicos principales que las parejas pueden considerar son: gananciales, separación de bienes y participación. Cada opción presenta diferentes implicaciones, por lo que es esencial seleccionar la más adecuada según las circunstancias individuales. La comunicación abierta sobre ingresos, deudas y patrimonio es vital para evitar conflictos futuros.
Además, en casos como segundas nupcias o cuando se poseen bienes previos, las capitulaciones matrimoniales pueden ser una herramienta valiosa. Este contrato, formalizado ante notario, permite a los cónyuges establecer o modificar el régimen económico de su matrimonio, asegurando una gestión financiera más clara y efectiva.