En el primer trimestre de 2026, las donaciones de padres a hijos para la compra de vivienda experimentaron un aumento del 20% en comparación con el mismo periodo del año anterior, según datos del Colegio Notarial. Este fenómeno es significativo en un contexto donde la adquisición de propiedades se está volviendo cada vez más complicada para los jóvenes, como evidenciado en el caso de Miquel, un hombre de 36 años que está a punto de adquirir un piso en el barrio de Sarrià en Barcelona.
La madre de Miquel ha contribuido con más de la mitad del costo del inmueble, y él se verá obligado a solicitar una hipoteca para cubrir el resto. Miquel comparte que sin el apoyo de su madre, la compra no habría sido posible, lo que resalta la creciente dependencia de los jóvenes de la asistencia financiera familiar en el actual mercado inmobiliario.
Raquel Iglesias, vicedecana del Colegio Notarial, señala que el objetivo de estas donaciones es claro: ayudar a familiares que desean adquirir una vivienda. A pesar de que también existen donaciones por generosidad, estas no son tan comunes. Las donaciones en vida, sin embargo, están sujetas al impuesto sobre sucesiones y donaciones (ISD), al igual que las herencias, lo que plantea interrogantes sobre los costos asociados a este tipo de transacciones.
Cada comunidad autónoma en España tiene la capacidad de establecer sus propias tarifas y excepciones. En Cataluña, hay condiciones favorables para las donaciones dirigidas a descendientes, que incluyen no solo a hijos, sino también a nietos y bisnietos, siempre que el objetivo sea la adquisición de la primera vivienda habitual. En estos casos, se aplica una reducción del 95% de la base imponible, lo que significa que se reduce significativamente la cantidad sobre la cual se calcula el impuesto a pagar. Sin embargo, esta reducción tiene un límite, aplicándose únicamente a los primeros 60.000 euros de la donación.
El economista y experto en fiscalidad, Jaume Menéndez, sostiene que este tratamiento favorable a las donaciones ha mostrado resultados positivos, aunque critica que la Generalitat no ha ajustado los máximos conforme al índice de precios al consumo (IPC) y el aumento de los precios de la vivienda en distintas regiones. Menéndez indica que la falta de actualización puede generar desigualdades en el acceso a la propiedad, especialmente en áreas donde el coste de la vida es más elevado.
Contexto: Desde la crisis financiera de 2008, el mercado inmobiliario en España ha experimentado fluctuaciones significativas, con un incremento notable en los precios de la vivienda en las principales ciudades. Las instituciones financieras han ajustado sus políticas hipotecarias, volviéndose más restrictivas, lo que ha llevado a un aumento en la asistencia financiera familiar. En 2025, el precio medio de la vivienda en Barcelona alcanzó los 3.000 euros por metro cuadrado, lo que ha impulsado a muchos a buscar alternativas como las donaciones para facilitar la adquisición de un hogar.