En la península de Kola, la Unión Soviética emprendió en mayo de 1970 un ambicioso proyecto de perforación, conocido como SG-3, con el objetivo de descender hasta 15 kilómetros en la corteza terrestre. Este esfuerzo no tenía como propósito la extracción de recursos como petróleo o minerales, sino la exploración de un mundo aún desconocido hasta entonces, que había sido estudiado principalmente a través de señales geofísicas desde la superficie.
SG-3 formaba parte de un programa soviético de perforación superprofunda diseñado para investigar la corteza continental y obtener muestras directas. La ubicación del proyecto permitía atravesar la secuencia proterozoica de Pechenga y adentrarse en el basamento arcaico del Escudo Báltico. Sin embargo, uno de los principales desafíos del proyecto era mantener el agujero abierto para continuar con la perforación.
A mediados de los años setenta, la instalación Uralmash-15000 fue puesta en servicio para facilitar la perforación de SG-3, que contaba con una torre de 74 metros de altura. A diferencia de las perforaciones convencionales, que requieren rotar largas tuberías desde la superficie, este sistema utilizaba un turbodrill ubicado a gran profundidad, el cual aprovechaba el fluido de perforación para su funcionamiento. En ese momento, a una profundidad de 12 kilómetros, la sarta de perforación superaba las 200 toneladas, lo que complicaba las operaciones rutinarias; por ejemplo, sacar la sarta del pozo y volver a introducirla podía tardar hasta 18 horas.
A pesar de los avances y logros, no todos los éxitos estaban garantizados. En septiembre de 1984, el equipo había alcanzado una profundidad de 12.066 metros cuando ocurrió un incidente crítico. Durante una maniobra, la sarta de perforación se rompió, dejando atrapados en el pozo un turbodrill y aproximadamente cinco kilómetros de tubería. Este contratiempo puso en riesgo las investigaciones y complicó la operación.
Una revisión llevada a cabo en 2021 por investigadores de la Academia Rusa de Ciencias ha permitido reconstruir gran parte de esta historia técnica, revelando los desafíos y las innovaciones que caracterizaron el proyecto SG-3. A pesar de la interrupción, el esfuerzo de la Unión Soviética en la península de Kola sigue siendo un hito en la exploración geológica y un testimonio de la ambición científica de la época.
Contexto: El proyecto de perforación SG-3 fue parte de un esfuerzo más amplio por parte de la Unión Soviética para explorar la estructura geológica de la Tierra. Este tipo de investigaciones ha influido en la comprensión de la geología y la tectónica de placas a nivel global. A lo largo de los años, diversos países han continuado explorando el interior de la Tierra con técnicas avanzadas, contribuyendo al desarrollo de la geología moderna y de la minería. La exploración de recursos naturales y la investigación geofísica son aspectos clave para la economía de muchos países, incluida España, donde la geología juega un papel importante en la industria minera y energética.