En abril, las importaciones de crudo a España alcanzaron un total de 5,556 millones de toneladas, lo que representa un incremento del 15,8% en comparación con el mismo mes del año anterior. La guerra en Irán ha impactado significativamente las importaciones procedentes de Oriente Medio, que cayeron un 17% hasta las 232.000 toneladas, representando solo el 4,2% del suministro total.
Este descenso se suma a una caída anterior de más del 50% en marzo, cuando la cuota de mercado se redujo al 4,8%. Las importaciones de crudo de Irak han sido nulas en abril, continuando la tendencia observada en marzo. Arabia Saudí fue el único país de la región que suministró crudo a España durante este periodo.
Las autoridades han minimizado el impacto a corto plazo en la economía española, destacando la menor dependencia del petróleo de Oriente Medio. Sin embargo, expertos advierten que el efecto del conflicto podría cambiar según la duración de la guerra en Irán.