El Gobierno de España ha tomado una decisión que afecta directamente a Iberdrola, al rechazar la construcción de una megaplanta solar en Toledo debido a la presencia de un nido de águila imperial. Esta medida complica los planes de la compañía para desarrollar centros de datos en el país. Al mismo tiempo, el Ejecutivo ha señalado las regiones prioritarias para iniciar la red troncal de hidrógeno, que conectará los centros de producción con sus principales consumidores. Las comunidades autónomas del País Vasco, Aragón, Cataluña y Andalucía serán las primeras en beneficiarse de esta infraestructura.
El Ministerio de Transición Ecológica ha confirmado que se tienen en cuenta más de 230 kilómetros de tuberías, que requerirán una inversión cercana a los 400 millones de euros. Estos tramos están vinculados a tres grandes proyectos industriales que han recibido importantes subvenciones públicas. Los promotores de estos proyectos son multinacionales con capacidad financiera para realizar inversiones anticipadas.
Los proyectos destacados son Onuba, en Huelva; Catalina, en Teruel; y un electrolizador en Vizcaya, promovido por Petronor. Onuba es la iniciativa más relevante de Moeve, anteriormente conocida como Cepsa, que ya ha iniciado la construcción de una planta de 300 MW. Esta planta tiene el potencial de producir 45.000 toneladas de hidrógeno renovable para el año 2029 y ocupa una superficie equivalente a nueve campos de fútbol. Moeve ha recibido casi 304 millones de euros en ayudas a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR).
En cuanto al proyecto Catalina, está liderado por un consorcio que incluye al fondo danés Copenhagen Infrastructure Partners (CIP), así como a Naturgy, Fertiberia, Vestas y Enagás. Este consorcio planea poner en marcha un electrolizador de 500 MW y ha recibido 245 millones de euros en ayudas públicas. Los promotores también han solicitado acelerar la construcción de dos tramos de red: Caspe-Tivissa, de 75 km, y Tivissa-Tarragona, ambos necesarios para el éxito del proyecto.
Por otro lado, Moeve ha solicitado al Gobierno y a Enagás que aceleren el desarrollo del tramo Huelva-Aznalcázar, que abarca 59 kilómetros y requerirá una inversión de casi 96 millones de euros. Esta petición subraya la urgencia de avanzar en la infraestructura necesaria para el suministro de hidrógeno renovable, así como el interés de las empresas en la transición hacia fuentes de energía más sostenibles.
Contexto: La inversión en proyectos de hidrógeno renovable en España se ha intensificado en los últimos años, especialmente tras la crisis energética de 2022, que impulsó el interés por alternativas al gas. Las iniciativas en torno al hidrógeno verde son parte de los objetivos de sostenibilidad marcados por la Unión Europea y el Gobierno español. La participación de empresas multinacionales en estos proyectos refleja la creciente importancia de España en la transición energética europea, lo que podría posicionar al país como un líder en la producción de hidrógeno renovable en el futuro.