Las acciones de IAG han disminuido aproximadamente un 24% desde finales de febrero, coincidiendo con el conflicto en Irán que ha afectado gravemente al sector aéreo. El precio del petróleo ha superado los 100 dólares, mientras que el bloqueo del estrecho de Ormuz ha revivido preocupaciones sobre la rentabilidad de las aerolíneas. En lo que va del año, el petróleo Brent ha subido cerca del 70%, pero el precio del jet fuel europeo ha aumentado más de un 130%.
Según analistas de UBS, este aumento en los precios del combustible amenaza los márgenes operativos de las aerolíneas si persiste. IAG, junto con otras compañías europeas, ha implementado coberturas de combustible que oscilan entre el 55% y el 80% para el próximo año. En particular, IAG mantiene una cobertura del 62%, lo que les proporciona cierta estabilidad a corto plazo.
A pesar de estas coberturas, el informe señala que no todas ofrecen la misma protección. Algunas aerolíneas optan por cubrir el precio del Brent, mientras que otras utilizan derivados del queroseno, lo que puede conllevar riesgos adicionales debido a la posible ampliación del diferencial entre ambos combustibles. Cuanto más extenso sea el horizonte de cobertura, más complicado es protegerse ante futuros aumentos en el precio del queroseno.