El ministro de Economía, Comercio y Empresa de España, Carlos Cuerpo, ha manifestado la posibilidad de utilizar la flexibilidad que ofrecen las normas fiscales de la Unión Europea para incrementar el gasto público relacionado con medidas energéticas. Esta declaración tuvo lugar el 8 de octubre de 2026 en Luxemburgo, durante una reunión del Eurogrupo. Cuerpo destacó que España tiene gastos elegibles en este ámbito y que el Gobierno evaluará cómo aprovechar dichos márgenes de flexibilidad, similar a lo que hizo al activar el mayor margen presupuestario para el gasto en defensa.
La Comisión Europea, a principios de verano, aceptó las solicitudes de varios países, incluido España, para obtener mayor espacio fiscal con el fin de abordar las consecuencias de la crisis energética provocada por Irán. En este contexto, Italia y Grecia han solicitado una ampliación de este margen, una petición que Cuerpo no rechaza. En julio, Bruselas autorizó a los países que lo requieran a destinar hasta un 0,6% de su PIB entre 2026 y 2028 a inversiones en energía, sin que estos gastos se computen dentro del régimen presupuestario de la UE.
La primera ministra italiana, Giorgia Meloni, ha sido una de las principales defensoras de esta flexibilidad, enviando una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, pidiendo que los gastos derivados de la crisis energética sean excluidos del Pacto de Estabilidad. Meloni argumentó que si la defensa se considera una prioridad estratégica, la seguridad energética debería tener el mismo reconocimiento a nivel europeo.
A pesar de las concesiones realizadas por Bruselas, tanto Italia como Grecia consideran que la flexibilidad actual es insuficiente debido al impacto significativo que el aumento de los precios de la energía ha tenido en sus economías. Cuerpo, al ser consultado sobre estas demandas, mostró apertura a considerar la posibilidad de ampliar los márgenes de flexibilidad para abordar la crisis energética.
La situación energética en Europa ha sido motivo de preocupación, especialmente tras el aumento de los precios del gas y la electricidad, lo que ha llevado a varios países a replantear sus políticas fiscales. La respuesta de la UE ante la crisis energética es crucial para la estabilidad económica de los Estados miembros y para la cohesión de la eurozona.
Contexto: Desde el inicio de la crisis energética, muchos países europeos han solicitado medidas que les permitan manejar el impacto económico que esta ha generado. La activación de la cláusula de escape en el ámbito del gasto en defensa ha sentado un precedente, y los países como España, Italia y Grecia están intentando aprovechar esta flexibilidad para mitigar los efectos de los altos precios de la energía. La situación es especialmente crítica en sectores industriales y para las familias, lo que hace que estas decisiones tengan un peso relevante en el futuro económico de la región.