En un esfuerzo por estabilizar los mercados energéticos, el G7 ha decidido liberar hasta 100 millones de barriles de reservas estratégicas de diésel y crudo durante los próximos cuatro meses. La medida se implementará en coordinación con la Agencia Internacional de la Energía y se centrará en una liberación significativa del destilado en los primeros 20 días, lo que se espera que contribuya a reducir los precios tanto en los surtidores como en el mercado de materias primas.
Este anuncio, realizado el 2 de octubre de 2026, fue precedido por un comunicado del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien mencionó en su plataforma Truth Social que Europa había acordado liberar una cantidad considerable de sus reservas de gasóleo. Trump destacó la urgencia de la situación, citando la "volatilidad sin precedentes" de los mercados petroleros, que ha llevado a un aumento de precios que afecta el equilibrio económico y el bienestar de los ciudadanos.
De acuerdo con el G7, compuesto por Francia, Estados Unidos, Canadá, Reino Unido, Alemania, Italia y Japón, se coordinarán programas de mantenimiento de refinerías entre los miembros para evitar paradas simultáneas y facilitar un incremento en la producción si las condiciones lo permiten. Además, se solicitará colaboración a los países con mayor capacidad de refinación de crudo para potenciar la producción de diésel, el producto más afectado por el actual ‘shock’ energético.
La decisión del G7 responde a una crisis en el suministro de productos refinados, exacerbada por los conflictos en Ucrania e Irán. Estos enfrentamientos han impactado negativamente en varias refinerías, lo que ha llevado a un incremento del 40% en los precios del diésel en Europa desde febrero. En Estados Unidos, esta situación ha contribuido a un repunte de la inflación.
Según informes del banco de inversión JP Morgan, en septiembre, las exportaciones de petróleo de Oriente Medio alcanzaron el 98% de los niveles previos a la guerra, lo que refleja el impacto que los conflictos han tenido en el mercado energético global.
Contexto: La situación en los mercados energéticos se ha vuelto crítica debido a la guerra en Ucrania y a las tensiones en Irán, que han afectado significativamente el suministro de petróleo y productos refinados. En este contexto, la Unión Europea ha dependido en gran medida de las importaciones de diésel, siendo más de la mitad de este producto proveniente de Estados Unidos en agosto. La coordinación entre las naciones del G7 es esencial para mitigar el impacto de la crisis energética en los hogares y empresas, así como para garantizar la estabilidad económica a largo plazo en la región.