El consumo de gasolina en España ha experimentado un notable incremento del 7% en lo que va del año, alcanzando niveles que no se veían desde antes de la pandemia. Entre enero y agosto de 2026, los conductores han consumido un total de 19,5 millones de toneladas de combustibles para automoción, según datos de la Corporación de Reservas Estratégicas de Productos Petrolíferos (CORES). Este aumento se produce en un contexto de conflictos geopolíticos que han elevado los precios de los combustibles.
A pesar de la guerra en Oriente Medio y la presión sobre los precios, la demanda de combustibles en las gasolineras se ha mantenido al alza, registrando un ligero aumento del 0,5% en comparación con el mismo período del año anterior. Sin embargo, en agosto, el consumo cayó un 12,4% respecto a julio, y un 2,2% en comparación con agosto de 2025. Esta disminución se debe, en parte, a la reducción de la bonificación de 15 a 10 céntimos por litro de gasolina al repostar.
El descenso en la demanda se acentuó en el consumo de gasóleo de automoción, que disminuyó un 5,4% interanual, situándose en 1,7 millones de toneladas. En contraste, la gasolina ha visto un repunte del 6,2%, alcanzando los 7,13 millones de toneladas en el mismo periodo. Este comportamiento en el consumo refleja un cambio significativo hacia motores híbridos y de gasolina por parte de los automovilistas españoles.
Las tensiones en el mercado de productos refinados de petróleo se han intensificado debido a la situación en el estrecho de Ormuz, las restricciones de exportación impuestas por China y las interrupciones causadas por el conflicto bélico entre Rusia y Ucrania. Estas circunstancias han contribuido a una disminución de los suministros disponibles en el mercado europeo.
España, que cuenta con una de las mayores capacidades de refino en Europa, tiene una capacidad de procesamiento de aproximadamente 1,58 millones de barriles diarios y una diversificación de suministros que le permite manejar la situación actual de manera más efectiva. La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha indicado que el 55% del consumo europeo de gasolina y el 63% del diésel se han visto impactados por reducciones en los impuestos especiales.
Contexto: La situación del mercado de combustibles se ha visto afectada por una serie de factores en los últimos años, incluyendo fluctuaciones en los precios globales y cambios en las políticas energéticas. Con un enfoque creciente hacia la sostenibilidad, las matriculaciones de vehículos híbridos y eléctricos han ido en aumento, lo que ha llevado a los conductores a optar por motores menos contaminantes. La capacidad de refino de España y su diversificación de fuentes de suministro son cruciales para asegurar la estabilidad del mercado energético del país en un entorno tan volátil.