La adquisición de Webster por parte de Banco Santander está en marcha, con la compra prevista para finalizar el 20 de agosto. La entidad bancaria, presidida por Ana Botín, ha acelerado el proceso tras recibir la aprobación de la Reserva Federal (Fed), que completó el proceso de autorizaciones regulatorias a principios de esta semana. Este visto bueno se sumó a las aprobaciones previas obtenidas de la Oficina del Contralor de la Moneda (OCC) en junio y del Banco Central Europeo (BCE) hace dos semanas.
El precio de adquisición se sitúa en 10.300 millones de euros, y Santander anticipa obtener sinergias de costes que alcanzarán los 800 millones de dólares para 2028, lo que representa el 19% de la base de gastos conjunta. Estos ahorros están proyectados para mejorar la rentabilidad sobre el capital tangible (Rote) de Santander USA hasta un 18% en tres años, en comparación con el 13,2% actual.
La presidenta de Santander, Ana Botín, ha afirmado que la fusión entre Santander US y Webster "encaja a la perfección", subrayando que creará un banco más robusto con la capacidad de ofrecer un mejor servicio a sus clientes y a las comunidades en las que opera. Además, esta combinación fortalecerá la posición de Santander en uno de los mercados bancarios más atractivos del mundo, permitiéndole destacar entre sus competidores en Estados Unidos.
A pesar de las preocupaciones sobre posibles cierres de sucursales, que fueron mencionadas en comentarios dirigidos al supervisor durante el proceso de autorización, Santander se ha comprometido a minimizar el impacto de estas decisiones en el cierre de oficinas. La Fed ha evaluado estos factores como parte del análisis habitual de las fusiones bancarias en EE.UU.
La aceleración del calendario para la fusión legal permite a Santander comenzar la integración y la generación de sinergias más rápidamente, lo que es clave para el éxito de esta operación. De acuerdo con los objetivos ya establecidos por el banco, se espera que la combinación de ambas entidades contribuya significativamente a su crecimiento y rentabilidad en el mercado estadounidense.
Contexto: Santander ha estado ampliando su presencia en el mercado estadounidense en los últimos años, buscando aprovechar las oportunidades de un entorno bancario en rápida evolución. La compra de Webster es parte de su estrategia para fortalecer su posición en el sector financiero de Estados Unidos, un mercado que ha mostrado señales de crecimiento y donde el banco español busca competir con instituciones locales establecidas. Con esta adquisición, Santander busca no solo aumentar su base de clientes, sino también mejorar su eficiencia operativa y rentabilidad en un contexto de creciente competencia.