Nestlé ha decidido retirar leche infantil en distintos países debido a la detección de cereulida, lo que podría ocasionar un impacto económico significativo. Se estima que esta medida tendrá un coste aproximado de 1.200 millones de euros.
La compañía está adoptando un enfoque proactivo en cuanto a la seguridad alimentaria para prevenir riesgos asociados a este contaminante. La decisión afecta a varios mercados, destacando la importancia de garantizar la salud de los consumidores.