Las tecnologías inmersivas están ganando protagonismo en el ámbito de la geriatría en España, destacándose como un referente europeo en este sector. Estas herramientas, que incluyen la realidad virtual (RV), aumentada (RA) y mixta, se utilizan para mejorar la estimulación cognitiva y facilitar procesos de rehabilitación en pacientes mayores.
Una de las empresas líderes en este campo es Oroi, cuyo CEO, Jorge Maylin Larruy, describe cómo se desarrollan las sesiones de realidad virtual en centros residenciales. En una típica sesión, un profesional utiliza una tablet para sincronizar todos los dispositivos, comenzando por llevar a los usuarios a una experiencia virtual en Venecia. Posteriormente, se realiza una actividad de memoria a corto plazo, antes de continuar con ejercicios específicos de estimulación cognitiva, como simular la compra en un supermercado.
Las aplicaciones de estas tecnologías son variadas y están destinadas a mejorar aspectos como la memoria, la orientación espacial y el bienestar emocional de los pacientes. Se ha demostrado que el uso de entornos digitales inmersivos puede ayudar a reducir la ansiedad, la depresión y la soledad entre los ancianos. Además, facilita la rehabilitación motora mediante ejercicios de movilidad y equilibrio.
Las patologías que se benefician más de estas innovaciones incluyen enfermedades neurodegenerativas como el párkinson, pacientes post-ictus y aquellos que sufren de dolor crónico o requieren rehabilitación. La tecnología ha sido ampliamente implementada tanto en el sistema sanitario público como en el privado en España, reflejando su desarrollo y aceptación en el país.
Es interesante notar que la realidad virtual no siempre requiere el uso de visores individuales, lo que la convierte en una opción accesible para ancianos con demencia avanzada o fragilidad, quienes pueden rechazar el uso de cascos o gafas. Esta adaptabilidad es clave para su implementación efectiva en el cuidado de la salud de los mayores.
Contexto: El uso de tecnologías inmersivas en el ámbito de la geriatría ha crecido significativamente en España, donde se han invertido recursos en el desarrollo de soluciones innovadoras para el envejecimiento activo. Instituciones de salud pública y privada están explorando estas herramientas para abordar las necesidades específicas de una población que envejece, con el objetivo de mejorar la calidad de vida de los ancianos y facilitar su rehabilitación. La creciente aceptación de estas tecnologías en el cuidado geriátrico refleja un compromiso con la modernización de los servicios de salud en el país.