La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) ha emitido una orden para la inspección de 471 aviones Boeing 737 MAX en el país. Esta medida, que se implementará a partir del 10 de septiembre de 2026, tiene como objetivo identificar posibles grietas en una pieza estructural del fuselaje. Los modelos afectados incluyen el 737-8, 737-9 y 737-8200, aunque Boeing ha indicado que no ha encontrado este defecto en su flota hasta la fecha.
La decisión de la FAA se basa en problemas detectados en la generación anterior de este modelo, los 737 Next Generation, donde se identificaron grietas en un refuerzo estructural conocido como bear strap, ubicado alrededor de la abertura de la puerta delantera en la zona de cocina. Dado que los MAX comparten características de diseño con estos modelos, Boeing ha decidido extender las inspecciones a esta familia de aviones, lo que ha llevado a la FAA a hacerlas obligatorias.
Recientemente, la FAA también ha certificado el MAX 7, la variante más pequeña de la serie, después de un extenso proceso que se ha visto influenciado por los nuevos requisitos de seguridad instaurados tras los accidentes de 2018 y 2019. Boeing ha afirmado que desde la identificación del problema en los modelos anteriores, ha estado colaborando con las aerolíneas para implementar mejoras en los procesos de fabricación y en el diseño de los nuevos aviones.
A pesar de la preocupación por las grietas, Boeing sostiene que no se han encontrado defectos en la flota actual de 737 MAX. En Europa, donde este modelo tiene una presencia significativa, compañías como Ryanair, que opera 210 unidades del 737-8200, y otras como TUI, Norwegian e Icelandair utilizan diversas versiones de la familia MAX. En España, Air Europa ha incorporado recientemente el 737-8 (MAX 8) a su flota de corto y medio radio, aunque estos aviones no están sujetos a la directiva de la FAA, que se aplica únicamente a aeronaves bajo jurisdicción estadounidense.
La orden de inspección llega en un momento crítico para Boeing, que busca estabilizar la producción y la entrega de su familia de aviones de pasillo único. El 3 de agosto de 2026, la FAA certificó el 737 MAX 7, un hito importante después de varios retrasos en su proceso de aprobación.
Contexto: La serie 737 MAX de Boeing ha enfrentado numerosos desafíos desde su introducción, incluidos problemas de seguridad que llevaron a la suspensión de vuelos en varios países. Desde entonces, la FAA y otros organismos reguladores han implementado requisitos más estrictos para la certificación de nuevos modelos. Boeing ha estado trabajando para restaurar la confianza en su flota y asegurar la eficiencia en la producción, un aspecto crucial dado el impacto económico que tiene en la industria aeronáutica global, especialmente en el contexto de la recuperación post-pandemia en Europa y España.