Marguerite Bérard ha sido nombrada consejera delegada de ABN Amro, un banco con una capitalización de 23.000 millones de euros. Este nombramiento marca un hito, ya que es la primera mujer francesa en ocupar un cargo tan relevante en el sector bancario fuera de Francia, en una entidad donde el Estado neerlandés retiene cerca del 20% del capital.
La ejecutiva, de 41 años en 2019, se destacó por su enfoque innovador en BNP Paribas, donde promovió la transformación de la entidad en una empresa de tecnología y servicios. Su estilo, que incluía tutear al personal, rompió moldes en la cultura de la banca tradicional.
Con una sólida formación en instituciones como Sciences Po y la Escuela Nacional de Administración (ENA), Bérard ha mantenido vínculos con el poder político desde sus inicios, incluyendo su paso por el equipo de Nicolas Sarkozy. Su trayectoria refleja una determinación notable y una amplia red de contactos en el sector financiero.