La reciente inauguración de As Seen Below - The Dome en el museo ARoS de Aarhus, Dinamarca, marca un hito en la carrera de James Turrell, reconocido por su innovador uso de la luz y el color. Este Skyspace, el número 100 del artista, cuenta con una cúpula de 16 metros de diámetro, convirtiéndose en la mayor de su tipo integrada en un museo. La obra invita a los visitantes a reflexionar sobre la percepción y el paso del tiempo.
La instalación permite a los espectadores sentarse y contemplar el cielo a través de una apertura en el techo, donde la luz cambia gradualmente, transformando el espacio con tonos como fucsia, melocotón e índigo. Este enfoque se alinea con la filosofía de Turrell, quien ha estado explorando la relación entre luz y percepción durante más de 50 años.
Desde sus inicios en la década de 1960, Turrell ha desafiado las nociones tradicionales del arte, convirtiendo la experiencia perceptiva en el núcleo de su obra. Su legado se extiende globalmente, desde los Alpes suizos hasta los Andes argentinos, y continúa influyendo en numerosos artistas contemporáneos, como Olafur Eliasson.