La recuperación de la industria del calzado a nivel global ha alcanzado cifras históricas, con una producción de 24.600 millones de pares de zapatos en el último año, lo que representa un incremento del 1,7% en comparación con los datos de 2018. Sin embargo, esta mejora no ha repercutido en la industria española, que ha visto caer su producción drásticamente.
Un reciente informe de la Asociación Española de Empresas de Componentes para el Calzado (AEC) revela que la fabricación nacional ha descendido un 40% desde 2018, pasando de 100 millones de pares a solo 60 millones en 2026. Esta producción es significativamente menor en comparación con el elevado consumo nacional, que se sitúa en 4,35 veces lo que se produce en el país.
El informe destaca que en 2025 se importaron 365 millones de pares de zapatos, mientras que solo se vendieron 261 millones de pares fabricados en España. Estas cifras posicionan a España como el sexto importador mundial en términos de volumen, a pesar de que el déficit comercial en el sector ha ido en aumento.
Álvaro Sánchez, director general de la AEC, enfatiza que el cambio en la producción global no solo se traduce en un aumento de la cantidad de zapatos fabricados, sino que también implica un cambio en el mapa industrial. La gran mayoría de la producción mundial, un 89%, se concentra en Asia, siendo China el líder indiscutible con 13.660 millones de pares producidos anualmente, lo que representa cerca del 56% del mercado global. Además, otros países asiáticos como India y Vietnam están ganando relevancia en este sector.
La AEC subraya que, ante este desplazamiento de la producción y del crecimiento del mercado, es fundamental que Europa y España busquen competir a través de la especialización, la tecnología y el aumento del valor por cada par de zapatos fabricado. A pesar de los desafíos, se observan algunos indicios positivos, como el crecimiento del precio medio de los pares de zapatos exportados, lo que podría indicar una tendencia hacia productos de mayor calidad y valor añadido.
Contexto: La industria del calzado en España ha enfrentado retos significativos en los últimos años, especialmente debido a la competencia internacional y a la caída en la producción local. Las empresas del sector han tenido que adaptarse a un entorno en el que la producción se ha trasladado en gran medida a Asia, lo que ha impactado en la capacidad de las fábricas españolas para competir. La AEC ha estado trabajando para impulsar la innovación y mejorar la competitividad del sector, buscando nuevas estrategias para aprovechar las oportunidades del mercado global.