En junio de 2026, se alcanzó un récord en la constitución de nuevas sociedades mercantiles en España, con un total de 11.153 nuevas empresas, lo que representa un aumento del 1,7% en comparación con el mismo mes del año anterior. Esta cifra es la más alta registrada desde 2007, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).
A pesar de este notable incremento en la creación de empresas, el capital total suscrito para establecer estas nuevas sociedades sufrió una caída significativa del 22,2% en términos interanuales, alcanzando los 344 millones de euros. El capital medio utilizado por empresa se situó en 30.847 euros, lo que representa un descenso del 23,5% respecto a junio de 2025.
El informe también revela que, en junio, hubo un incremento en la disolución de sociedades, con 1.814 compañías disueltas, un 14,6% más que en el mismo mes del año anterior. La mayoría de estas disoluciones fueron voluntarias. En comparación, mayo mostró un ligero descenso en la creación de empresas del 0,4%, mientras que las disoluciones aumentaron un 9,1%.
En el acumulado de los primeros seis meses de 2026, la creación de empresas mostró un crecimiento del 9,8%, mientras que las disoluciones se incrementaron un 6,9%. En junio, once comunidades autónomas reportaron un incremento en la creación de sociedades respecto al año anterior, destacando La Rioja con un aumento del 86,7%, seguida de Navarra con 78,2%, Extremadura con 33%, Murcia con 24,4% y Asturias con 22%.
La recuperación en la creación de nuevas sociedades es un signo positivo tras dos meses de caídas interanuales. Sin embargo, la disminución del capital suscrito plantea interrogantes sobre la salud financiera de las nuevas empresas y su capacidad de mantenerse en el mercado.
Contexto: A lo largo de 2025, España experimentó un crecimiento moderado en la creación de empresas, aunque se observaron signos de debilidad en la economía que llevaron a un aumento en la disolución de sociedades. La actividad económica se ha visto afectada por diversos factores, incluyendo el contexto global post-pandemia y la inflación. Las estadísticas del INE y la Encuesta de Población Activa reflejan desafíos continuos en el empleo autónomo y la sostenibilidad de las nuevas iniciativas empresariales, lo que hace que los recientes datos de junio sean significativos para evaluar la dirección futura de la economía española.