El sector olivarero andaluz ha solicitado al ministro de Agricultura, Luis Planas, la suspensión del régimen de perfeccionamiento activo para la importación de aceite de oliva, alegando que esta práctica está permitiendo la entrada de un fenómeno conocido como "aceite fantasma" desde Túnez. Esta situación se ha vuelto preocupante, ya que el 76,3% de las importaciones tunecinas de aceite de oliva a España en 2026 se realizaron bajo este régimen, lo que duplica el contingente libre de aranceles que se acordó con la Unión Europea.
Las organizaciones agrarias y productores de aceite han expresado su inquietud sobre cómo el aceite tunecino entra al país bajo normativas menos estrictas, afectando la trazabilidad del producto y provocando una presión a la baja sobre los precios. En la actualidad, el precio del aceite de oliva ha caído a 3,5 euros por kilo, lo que ha llevado al 75% de los olivares en España a una situación no rentable.
El consejero de Agricultura de Andalucía, Ramón Fernández-Pacheco, junto con el respaldo de diversas organizaciones agrarias, ha formulado una petición formal para que se detenga este sistema de perfeccionamiento activo, que consideran un "coladero" para el aceite de oliva de origen tunecino. Este régimen especial permite que mercancías no pertenecientes a la UE sean utilizadas dentro de su territorio para procesos de transformación sin que estén sujetas a aranceles de importación.
Los productores nacionales han manifestado su sospecha de que existe un problema con la trazabilidad, ya que el aceite entra en España en cisternas como aceite a granel y luego se comercializa como si fuera envasado en el país. Esto ha llevado a organizaciones como COAG a denunciar el fenómeno del "aceite fantasma", cuestionando la legitimidad de estos productos en el mercado español.
Además, la Junta de Andalucía ha hecho un llamado para implementar un mayor control y transparencia en el proceso de importación, asegurando que el aceite que llega al mercado cumpla con los estándares de calidad y trazabilidad exigidos a los productos locales. La situación actual pone en riesgo la competitividad del aceite de oliva español, un producto emblemático del país.
Contexto: Desde 2020, el mercado del aceite de oliva en España ha enfrentado desafíos significativos debido a la competencia de aceites importados, especialmente desde Túnez. Los productores españoles han luchado por mantener sus precios ante la creciente llegada de aceite tunecino, que a menudo se comercializa a precios más bajos. En 2025, el sector agrario español ya había solicitado cambios legislativos para proteger el aceite nacional de prácticas que consideran desleales, lo que ha llevado a un debate continuo sobre la regulación de importaciones y la calidad del producto.